Exposición "Miguel Fleta. El hombre y el mito", en el IAACC Pablo Serrano

Se enmarca en los actos de conmemoración del 80 aniversario de su fallecimiento

Lugar: IAACC Pablo Serrano. Paseo María Agustín, 20. Zaragoza
Fecha: del 16 de abril al 14 de octubre  de 2018
Horario: de martes a sábado de 10:00 a 14:00 h y de 18:00 a 21:00 h. Domingo: de 10:00 a 14:00 h. Lunes cerrado

La vida y la excepcional trayectoria artística de Miguel Fleta protagonizan la última muestra del IAACC Pablo Serrano, una retrospectiva en la que a través de fotografías (muchas de ellas inéditas), programas de mano o carteles, además de discos, películas o documentación personal se reconstruye la figura del gran tenor aragonés para que los ciudadanos profundicen en la figura del artista, que llevó el nombre de la Comunidad por todo el mundo.

Enmarcada en los actos de conmemoración del 80 aniversario de su fallecimiento, Miguel Fleta. El hombre y el mito pretende dar a conocer todas las aristas del genial cantante, desde su nacimiento en 1897 hasta su muerte en 1938. La exhibición, comisariada por la Asociación Aragonesa de la Ópera "Miguel Fleta" de la mano de Sergio Castillo y Alejandro Martínez, podrá verse hasta el próximo 14 de octubre.

Para acercar la figura de Fleta a todos los visitantes, la muestra se ha dividido en cinco zonas:

Presentación: Se señala el fallecimiento de Miguel Fleta, en mayo de 1938, en tiempos de la Guerra Civil. Se contextualiza su muerte en La Coruña.

Aragonés universal: Este espacio describe su nacimiento en Albalate de Cinca (Huesca) en diciembre de 1897, su despegue y formación como cantante, incluyendo sus primeras actuaciones en Europa y recapitulando sus nexos con Aragón, haciendo especial hincapié en sus estudios en el Conservatorio del Liceo y la relación sentimental con su primera pareja y maestra, Luisa Pierrick.

El gran tenor: Espacio central de la muestra, que aborda el fenómeno vocal de Fleta en sus años de máximo apogeo: lugares donde actuó, programación y repertorio… Se incluye en este apartado su vinculación con el cine y se presta atención a sus numerosas grabaciones.

Ídolo de masas: Miguel Fleta fue mucho más que un gran cantante de ópera en los años 20 y 30 del pasado siglo XX. Jaleado, ovacionado, seguido por los medios y las multitudes, fue una figura enormemente conocida en una época que la lírica estaba lejos de las aficiones más populares de los españoles.

Ideología y conciencia social: El periodo que comprende la vida profesional de Miguel Fleta coincidió con el reinado de Alfonso XIII, la Dictadura de Primo de Rivera, la II República y la Guerra Civil, que no llegó a ver finalizada. Se estudian aquí sus relaciones con la clase social y política de este corto e intenso periodo, sin olvidar su faceta más solidaria y próxima a los más necesitados.

Además de las más de 200 piezas de las que está compuesta, se han habilitado 19 puntos de escucha para que los visitantes puedan escuchar alguna de las brillantes interpretaciones de Fleta, tanto de lírica como también de zarzuela y de jota.

Para poder dar forma a tan ambiciosa exposición, ha sido necesaria la colaboración de numerosas instituciones públicas y privadas, además de colecciones particulares, material de la propia familia Fleta, y archivos locales, nacionales e internacionales procedentes de filmotecas. En total han colaborado en la muestra 31 instituciones. Entre ellas, destacan piezas que provienen de archivos de España (Histórico Nacional de España, General de la administración) de Patrimonio Nacional, del Museo de Almagro, del Instituto del Teatro de Barcelona o del Histórico Provincial de Zaragoza o del Municipal de Zaragoza. También ha habido aportaciones de la Fototeca de Huesca, de la Castilla León, de Filmoteca Nacional o de la Casa Museo de Unamuno, y de grandes escenarios desde el Teatro Principal y el Circo de Zaragoza hasta el Iris Park, Conservatorio del Liceu o del Metropolitan de Nueva York.

Como novedad se incluye también una intervención del artista plástico Paco Simón, titulada "Fleta iluminado".

La lírica, protagonista

El Departamento de Cultura está llevando a cabo un extenso calendario de actividades para conmemorar el 80 aniversario de la muerte de Miguel Fleta, que comenzó ya el pasado año con las actuaciones de dos de las mayores figuras de la lírica contemporánea: el tenor barcelonés José Bros y el estadounidense Gregory Kunde, ambos aclamados en los principales escenarios de todo el mundo y a los que se han otorgado los mayores reconocimientos del género.

Coincidiendo con esta exposición, la semana que viene tendrá lugar en Zaragoza la actuación de Plácido Domingo, con un repertorio en homenaje también a Miguel Fleta. Además de la muestra, también se editará un libro catálogo de la misma en colaboración con Prensas Universitarias de la Universidad de Zaragoza para acercar la figura del gran tenor a todos los aragoneses. De esta forma, el Gobierno aragonés afianza su colaboración con la Asociación Aragonesa de la Ópera, tras el éxito del ciclo que se desarrolló en 2016 con la figura de Pilar Lorengar como protagonista.

Fleta y Aragón

La historia de Miguel Fleta, nacido el 1 de diciembre de 1897 en Albalate de Cinca (Huesca), es la de un muchacho humilde, algo tosco, noble y generoso que terminó siendo un ídolo de masas y una estrella lírica sin igual. Sus primeras notas sonaron en los campos y huertas de Albalate y Zaragoza donde trabajó en el campo, como criado y después como mozo labrador, acarreando frutas y verduras al mercado de la Plaza zaragozana de Lanuza.

Tras presentarse, sin éxito, a un concurso de jotas en las Fiestas del Pilar de 1917, decidió seguir su vocación del canto y emprendió viaje a Barcelona, para formarse en el Conservatorio del Liceo Allí conoció a su profesora, su mentora, amante y fiel compañera, Luisa Pierrick. Ella le enseñó técnica de canto, idiomas, comportamiento social; todo lo que el joven aragonés necesitaba para llegar a ser Miguel Fleta.

Su debut en Trieste en 1919 y su consagración definitiva en 1922, convirtieron a Miguel en un ídolo popular, admirado, jaleado, ovacionado hasta el éxtasis. Y con frecuencia sacado a hombros de los escenarios tras frenéticos aplausos.

Miguel Fleta no solo fue un excepcional tenor, un cantante de ópera capaz de llenar con su voz y con su nombre los principales escenario sede medio mundo. Se codeó con reyes, presidentes de repúblicas y primeros ministros, sin olvidar nunca sus orígenes humildes.

Falleció en La Coruña el 29 de mayo de 1938 y su ideal lírico fue el engrandecimiento de la ópera como arte para ponerla a disposición de todos los públicos. 

*Fuente: www.aragonhoy.net

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