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Castillo de Abizanda (Abizanda, HUESCA)

Descripción

La importancia del Castillo de Abizanda en el contexto de la arquitectura militar medieval de Aragón es considerable. Conserva una gran torre que junto con la Torre de Biel, es la más completa del periodo románico que ha llegado hasta nosotros y se conserva prácticamente tal y como la construyeron en el siglo XI. Junto a ella se localizan los restos de la muralla y el ábside de una pequeña iglesia románica.

La torre ocupa la zona más alta de la colina y está rodeada en tres de sus lados por un recinto amurallado cuya función fue fundamental para la vigilancia y defensa de la frontera meridional del territorio de Sobrarbe frente a los musulmanes. En situaciones de peligro, los habitantes, siervos y colonos del señor se refugiaban en el recinto amurallado con sus familias y animales y defendían la fortificación.

Es de planta rectangular y tiene 24 metros de altura. Está construida en piedra sillar en la parte baja y en sillarejo en el resto. El interior estaba dividido en cinco plantas, todas con pisos de tablones que se han reconstruido durante los trabajos de restauración. La planta inferior está colmatada de tierra y podría haber tenido carácter defensivo, para evitar el ataque de los muros. En la segunda planta se abren varias aspilleras y la única puerta. Hasta ella se subía mediante una escalera de mano que se colocaba y retiraba desde el interior. La tercera y cuarta planta podían ser usadas como vivienda. Destacan las ventanas geminadas de sus muros, las aspilleras e incluso, en el muro Este se construyó un retrete y una ventana geminada tapiada que fue reutilizada como armario. La quinta planta se dedicó exclusivamente a la vigilancia y defensa de la torre. Allí se almacenaban las piedras que se arrojarían desde el cadalso de madera que recorre exteriormente los muros y que también fue reconstruido durante los trabajos de restauración.

En la actualidad, la torre acoge las exposiciones temporales del Museo de Creencias y Religiosidad Popular del Pirineo Central.

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Historia

Construcción original, Siglo XI
Se aprecian dos fases de construcción: la parte inferior dataría de finales del siglo X y formaría parte de la torre destruida en 1006 por las tropas musulmanas de Abd al-Malik. Tras la reconquista de este territorio de Sobrarbe por el rey Sancho el Mayor de Navarra, se edificó, sobre los restos de la anterior, la torre que ha llegado a nuestros días entre 1030 y 1040. Probablemente fue levantada por maestros llegados de Lombardía, expertos en nuevas técnicas y sistemas constructivos.

Cambio de propiedad, Siglo XIII al Siglo XVII
Durante los siglos XI y XII, los castillos pertenecían al rey, que los encomendaba a señores de su confianza o tenentes. Estos los transmitían a sus herederos o bien el rey podía autorizar la permuta de su dominio con los señores de otros castillos. En el siglo XIII, el castillo de Abizanda pasa a ser propiedad de la familia Antillón. Con posterioridad pasó a manos de Teresa Entenza, primera esposa de Alfonso IV de Aragón y de ella  a los condes de Urgell. A comienzos del siglo XVII la edificación pertenecía a la baronía de Castro y Laguna.

Daños parciales
En los siglos XV o XVI la torre debió quedar inhabitable tras el hundimiento del tejado y de los pisos de madera.

Adición de inmuebles, Siglo XVI al Siglo XVII
Junto al recinto se construyeron en los siglos XVI y XVII la iglesia parroquial y la abadía.

Restauración, Siglo XX
A mediados de los años 80, el Gobierno de Aragón emprendió la restauración del castillo. Los trabajos se prolongaron desde 1988 hasta 1992 y afectaron a la estructura, fábrica y cubierta de la torre. Se repusieron también los elementos de madera desparecidos como la estructura de las cubiertas, cadalso, forjados y escalera.
En excavaciones realizadas a finales de los años 90 se ha descubierto parte del basamento de un murete que rodeaba la torre.

Musealización, Siglo XXI (2001)
En 2001 se inauguró el Museo de Creencias y Religiosidad Popular del Pirineo Central en la antigua casa abadía del siglo XVII. Las diferentes plantas de la torre del Castillo de Abizanda se utilizan como salas para exposiciones temporales.

Declaración, Siglo XXI (2006)
El Castillo de Abizanda está incluido dentro de la relación de castillos considerados Bienes de Interés Cultural en virtud de lo dispuesto en la disposición adicional segunda de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés. Este listado fue publicado en el Boletín Oficial de Aragón del día 22 de mayo de 2006.

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Bibliografía

CASTÁN SARASA, ADOLFO. Arquitectura militar y religiosa del Sobrarbe y Serrablo meridional, Instituto de Estudios Altoaragoneses de la Diputación de Huesca, Huesca, 1988.

CASTÁN SARASA, ADOLFO. Torres y castillos del Alto Aragón, Publicaciones y ediciones del Alto Aragón, Huesca, 2004.

ESTEBAN, JUAN FRANCISCO; GALTIER, FERNANDO Y GARCÍA GUATAS, MANUEL. El nacimiento del arte románico en Aragón. Arquitectura, Caja de Ahorros de la Inmaculada y Fundación General Mediterránea, Zaragoza, 1982.

ESTEBAN LORENTE, JUAN FRANCISCO. El hombre, la balística y la medida: Consideraciones para la restauración de cadalsos y techumbres en los castillos del siglo XI. Abizanda, Fantova y Loarre, Artigrama. 1989-1990 , nº 6-7.

GARCÍA GUATAS, MANUEL. El castillo de Abizanda, Prames y Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2006.

GARCÍA GUATAS, MANUEL Y ESTEBAN, JUAN FRANCISCO. Fortificaciones cristianas del siglo XI en la frontera de la reconquista aragonesa, en Castillos de España, Madrid, 1983, pp. 3-32.

GUITART, CRISTÓBAL. Castillos de Aragón I, Librería General, Zaragoza, 1976.

MÉNDEZ DE JUAN, JOSÉ FÉLIX, GALINDO PÉREZ, SILVIA Y LASHERAS RODRÍGUEZ, JAVIER. Aragón Patrimonio Cultural Restaurado. 1984/2009. Bienes inmuebles, Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2010.

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