Volver al buscador

La cultura del transporte fluvial de la madera en Aragón

Descripción

La cultura del transporte fluvial de la madera en Aragón es exponente de los criterios de protección de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de 2003, ratificada por España en 2006, continuados por el Plan Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2011 y según los parámetros de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, por lo que será declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial por el Gobierno de Aragón.

La cultura de la madera generó históricamente, y transmitió de generación en generación, un patrimonio inmaterial referido a actividades, oficios, utensilios, herramientas y, especialmente, una manera propia de vivir, que implicaba a las poblaciones dedicadas a la explotación, transporte y manufactura de la madera.

La necesidad de aprovisionamiento de esta materia prima, imprescindible para la construcción de inmuebles, mobiliario y objetos muebles, así como para la construcción de las flotas reales en los astilleros, hizo necesario el desarrollo de un sistema de transporte desde los lugares de obtención hasta los centros comerciales y de producción, que la disponibilidad de vías fluviales facilitaba en gran manera. Los troncos cortados en la montaña se "tiraban" por los ríos hasta desembocar en el principal, allí se ataban y formaba lo que se denomina en Aragón navata o almadía en la zona del río Esca, rais en Cataluña o almadía en Navarra y Castilla principalmente.

En Aragón han sido los ríos pirenaicos los cauces por donde discurrían las rutas navateras o almadieras por donde bajaban los troncos aprovechando el deshielo en la primavera y formando las navatas al llegar al río Ebro. Cuatro han sido las rutas fluviales de la madera en Aragón:

  • ruta del río Aragón desde Ansó (río Veral) y Hecho (Aragón Subordán)
  • ruta del río Aragón desde Salvatierra y Sigüés (río Esca)
  • ruta del río Gállego, se forman las navatas en Murillo y Santolaria
  • ruta del río Cinca desde Laspuña o Escalona y por el Ebro hasta Tortosa

Las navatas podían ser de uno, dos o tres tramos, se formaban entrelazando los maderos con sarga, los remos dirigían la navata por el cauce hasta la desembocadura del río Ebro, donde acudían los madereros para su compra. El viaje de descenso de los navateros no estaba exento de peligros y dificultades, no sólo físicos, sino también económicos debido a las exigencias de pago por parte de señores y autoridades a su paso por las diferentes localidades. En Aragón, únicamente los almadieros de Hecho estaban exentos de pago, pues desde el siglo XIV disponían de un Privilegio que los liberaba de cualquier tributo y que les permitió controlar este medio de transporte durante siglos.

Las últimas navatas llegaron a Tortosa en 1949, en 1983 la Asociación de Navateros de Sobrarbe tomo la iniciativa de recuperar la actividad y organizó una celebración donde se construyó una navata que descendió entre Laspuña y l'Ainsa en Sobrarbe. Pronto se unieron más iniciativas en La Val d'Echo y la Galliguera. Desde entonces se han seguido celebrando anualmente estos descensos iniciando una tradición de gran aceptación popular.

subir

Historia

Declaración, Siglo XXI (2013)
El Boletín Oficial de Aragón del día 1 de marzo de 2013 publica el Decreto 21/2013, de 19 de febrero, del Gobierno de Aragón, por el que se declara "la cultura del transporte fluvial de la madera en Aragón" como Bien de Interés Cultural Inmaterial.

subir

Bibliografía

PALLARUELO CAMPO, SEVERINO. Las navatas : el transporte de troncos por los ríos del Alto Aragón, Instituto Aragonés de Antropología, Huesca, 1984.

MONESMA, EUGENIO (DIRECCIÓN Y REALIZACIÓN). Oficios perdidos, (video) Pyrene, Huesca, 2004.

VVAA. Hiberus flumen, el río Ebro y la vida, (catálogo) Exposición en La Lonja de Zaragoza, del 2 de marzo al 25 de abril de 1999, Ibercaja, Confederación Hidrográfica del Ebro, Zaragoza, 1999.

subir