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Monasterio de Santa María de Veruela (Vera de Moncayo, ZARAGOZA)

Descripción

El Monasterio de Veruela se sitúa próximo a la localidad de Vera de Moncayo, en un pequeño valle formado por el río Huecha. Es uno de los monasterios más bellos y mejor conservados del territorio aragonés y junto a los de Rueda y Piedra, forman el conjunto de cenobios cistercienses más representativos de la Comunidad Autónoma.

La Orden del Cister pretende transmitir unos nuevos valores religioso-espirituales de silencio, contemplación, ascetismo y pobreza que se verán reflejados en sus construcciones. Esta Orden tuvo, además, una rápida expansión en la Corona de Aragón a partir de la segunda mitad del siglo XII, que está fundamentalmente ligada a la colonización del territorio en tiempos de la Reconquista cristiana.

El conjunto de Veruela es la primera fundación cisterciense de Aragón y está fechada en 1145, aunque la construcción original se prolongó más de 250 años. Esta abadía contó con un rico patrimonio y grandes recursos económicos debido en parte a la actividad agrícola de los conocidos como "monjes roturadores" y al trato de favor dispensado por la monarquía y la nobleza hacia el Cister.

La disposición del monasterio verolense sigue el llamado "plano tipo" que la Orden estableció en el siglo XII para la construcción de sus nuevas abadías por toda Europa. La iglesia abacial se orientaba en dirección este-oeste, y el claustro estaba adosado a ella. El ala este del claustro alojaba dependencias como la sala capitular y la sala de los monjes además de los dormitorios y en el ala sur se encontraban la cocina, el refectorio y el calefactorio. En la crujía oeste del claustro se localizaba la cilla que hacía las funciones de almacén.

A este "plano tipo" se añadieron en siglos posteriores varias edificaciones. En el siglo XVI se levantó el Palacio abacial y un siglo más tarde, en el XVII, se adosó al este del monasterio original el llamado monasterio nuevo, ampliando así el número de celdas para los monjes que hasta entonces había en Veruela. Además, una muralla almenada de planta hexagonal irregular rodeaba el conjunto de construcciones y delimitando los dominios del monasterio.

Por todo esto, debido a que la construcción del conjunto se prolongó varios siglos, los edificios reúnen varios estilos artísticos que van desde el románico en la portada de la iglesia, pasando por el gótico en su interior y en el claustro medieval, el estilo renacentista en el Palacio abacial y el barroco en el monasterio nuevo. 

El Monasterio de Veruela es digno de ser destacado como uno de los bienes más sobresalientes del patrimonio aragonés, pero incluso dentro de este conjunto, habría que hacer una mención aparte a la iglesia abacial y al claustro del monasterio medieval por su majestuosidad.

El templo es de gran monumentalidad, pero a la vez destaca por su sobriedad decorativa, que sigue los valores de la Orden del Cister. Es un edificio de planta basilical, con una nave central de mayor altura, dos laterales y transepto. En la cabecera se abre el presbiterio con un gran ábside rodeado por una girola con cinco absidiolos semicirculares, flanqueado por dos ábsides laterales en el transepto. Las naves se dividen en seis tramos gracias a pilares cruciformes con semicolumnas que cuentan con capiteles labrados y se cubren con bóvedas de crucería.

Al exterior, la portada románica está situada en un cuerpo ligeramente adelantado y se organiza a base de seis arquivoltas en degradación, decoradas con motivos florales, geométricos y de entrelazo. Apoyan, a través de una imposta corrida decorada con ajedrezado jaqués, en capiteles con decoración geométrica, vegetal y figurativa. Sobre la portada y bajo el óculo central, hay una serie de 32 arquillos sobre unas columnillas que configuran un conjunto decorativo bastante inusual. Habría que mencionar los dos crismones trinitarios situados sobre las arquivoltas y en la clave de la arquivolta interior.

Adosado al templo se encuentra el claustro gótico que data del último tercio del siglo XIV. Las galerías se cubren mediante bóvedas de crucería delimitadas por arcos fajones dobles apuntados y se abren al claustro a través de unos elegantes arcos ojivales coronados por varios rosetones. En el lado sur se halla el lavatorio de planta hexagonal, lugar en el que los monjes se purificaban antes de entrar en el refectorio. En el lado este se localiza la espectacular Sala Capitular que data de comienzos del siglo XIII. Era el lugar más importante del monasterio tras la iglesia y en él se reunían los monjes con el abad todas las mañanas, leían la regla y se confesaban o acusaban a otros de incumplir la regla. Además, en esta sala solían enterrarse los abades y también en ella tomaban hábito los monjes. Destacan en sus muros dos sepulturas: la de Lope Ximenez de finales del siglo XIII y la del abad y cardenal Sancho Marcilla de finales del siglo XIV.

Junto al indiscutible valor artístico e histórico de este conjunto, hay que añadir que el Monasterio de Veruela es también conocido por haber alojado entre sus muros al poeta Gustavo Adolfo Bécquer y a su hermano Valeriano Bécquer. Durante su estancia en el monasterio, Gustavo Adolfo Bécquer escribió las nueve Cartas desde mi celda y su hermano, pintor, recogió en sus álbumes de dibujo y cuadros las costumbres y paisajes de la zona.

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Historia

Construcción original, Siglo XII al Siglo XIV
El Monasterio de Veruela fue fundado por Don Pedro Atarés hacia 1145 o 1146. En 1171 el avanzado estado de las obras propició el traslado de la comunidad de monjes al monasterio aunque la construcción del conjunto medieval se prolongó hasta el siglo XIV.

Siglo XIII (1248)
El 18 de diciembre de 1248 el templo fue consagrado en honor a la Virgen María por el obispo de Calahorra Acenario, según puede leerse en una inscripción localizada en el ábside de la iglesia.

Destrucción, Siglo XIV
Durante la Guerra de los Dos Pedros, en el año 1366, las tropas castellanas causaron graves daños en el monasterio.

Ampliación, Siglo XIV al Siglo XVII
Tras la Guerra, se levantó el magnífico claustro medieval. Además, el conjunto fue ampliado varias veces en siglos posteriores coincidiendo con una época en la que poderosos abades como Hernando de Aragón ejercían su cargo en el monasterio de Veruela. Durante el Renacimiento se construyen el Palacio Abacial, la Capilla de San Bernardo (1552) y el piso superior del claustro, que altera su aspecto medieval. Ya en el siglo XVII, entre 1617 y 1664, se erige el Monasterio Nuevo al este del claustro.

Desamortización, Siglo XIX
Durante la Guerra de la Independencia, entre 1808 y 1814, los monasterios fueron suprimidos por el gobierno napoleónico, pero terminada la guerra, la comunidad de monjes volvió al monasterio.
En 1835, la Desamortización de Mendizábal supuso el abandono del cenobio.

Cambio de propiedad, Siglo XIX
En 1844 el Monasterio de Veruela fue sacado a subasta pública, pero la Comisión Central de Monumentos Artísticos reclamó la parte de mayor valor artístico del conjunto y un año más tarde emprendió obras de consolidación y restauración para evitar la ruina del monumento.

Cambio de uso, Siglo XIX
Unos años más tarde se abrió una hospedería. Numerosos viajeros y veraneantes se hospedaron en las celdas del monasterio; entre ellos destacan los hermanos Bécquer, quienes se alojaron en Veruela entre finales de 1863 y octubre de 1864.
Desde 1877 hasta 1973 la Compañía de Jesús se instaló en el monasterio.

Declaración, Siglo XX
Declarado Monumento Nacional por Reales Ordenes de 26 de febrero de 1919 y 29 de noviembre de 1928 del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, publicadas en la Gaceta de Madrid de 3 de marzo de 1919 y 1 de diciembre de 1928, respectivamente.

Cesión, Siglo XX (1976)
La Dirección General de Bellas Artes del Estado cedió el monasterio en usufructo a la Diputación Provincial de Zaragoza en 1976 con el fin de  rehabilitarlo y conservarlo.

Cambio de propiedad, Siglo XX (1998)
En 1998 Veruela pasó de forma definitiva a ser propiedad de la Diputación Provincial de Zaragoza.

Declaración, Siglo XXI
El 31 de marzo de 2003 se publica la Orden de 31 de marzo de 2003, del Departamento Cultura y Turismo, por la que se completa la declaración originaria de Bien de Interés Cultural del Monasterio de Santa María de Veruela en Vera de Moncayo (Zaragoza).

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Bibliografía

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