Parques Culturales

Los Parques Culturales de Aragón reúnen arte y paisaje, cultura y naturaleza, tradiciones y turismo. Son territorios donde se aúna el valor de su Patrimonio Cultural y Natural, que gozan de protección y promoción conjunta mediante medidas especiales de salvaguarda para sus elementos singulares.
 
Es de gran importancia la integración de sus habitantes, cuya principal labor es conservar y difundir sus elementos históricos, artísticos, arquitectónicos, paleontológicos, arqueológicos, antropológicos, etnológicos, museísticos, paisajísticos, geológicos, industriales, agrícolas y artesanales, así como su flora y fauna. Así se consigue un desarrollo sostenible de los territorios, favoreciendo económicamente a comarcas con escasos recursos y evitar la despoblación, mediante el fomento y la promoción del turismo rural, la explotación de los elementos culturales y naturales y la puesta en marcha de actividades lúdicas y deportivas.
 
Cuatro de los cinco Parques Culturales de Aragón surgieron en torno a las valiosas pinturas rupestres, para su protección y divulgación, que fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998, y se ha ido ampliando su ámbito de actuación. Se crearon ese mismo año por Orden del Departamento de Educación y Cultura, y están regulados por la ley 12/1997 de Parques Culturales de Aragón (ampliada por el Decreto 223/1998) y la ley 4/89 de Conservación de Espacios Naturales y de Flora y Fauna Silvestres, además de la ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español y la Constitución.