Patrimonio Mundial

El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO establece la Lista del Patrimonio Mundial con los bienes culturales y naturales que poseen un valor universal excepcional como medida de protección contra el deterioro o la desaparición de un patrimonio cuya destrucción constituiría un empobrecimiento nefasto para todos los pueblos y civilizaciones del mundo.
 
En Aragón existen varios ejemplos declarados Patrimonio Mundial: el Arte Mudéjar de Teruel (1986) ampliado al Mudéjar Aragonés (2001), el Camino de Santiago (1993), los Parques de Ordesa y Monte Perdido (1997) y el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo (1998).
 
El 28 de noviembre de 1986 se incorporaron a la Lista de Patrimonio Mundial los monumentos más importantes de la Arquitectura Mudéjar de Teruel: torre, techumbre y cimborrio de la Catedral de Santa María de Mediavilla, la torre e iglesia de San Pedro, la torre de la iglesia del Salvador y la torre de la iglesia de San Martín. El Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Aragón, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, propuso a la UNESCO la ampliación a todo el Mudéjar de Aragón. Se aprobó el 14 de diciembre de 2001 declarando el Mudéjar de Aragón como "bien singular, universal e irreemplazable para la Humanidad" y ejemplificado en diversos monumentos: el Palacio de la Aljafería, la Seo del Salvador y la iglesia de San Pablo de Zaragoza, la Colegiata de Santa María de Calatayud, la iglesia de la Asunción de Cervera de la Cañada y la iglesia de Santa María de Tobed.
 
El Camino de Santiago fue declarado Patrimonio Mundial en 1993 por su valor como ruta de peregrinación, vía de difusión cultural y lugar de encuentro de culturas. El Camino en su tramo aragonés es la puerta de entrada a la península ibérica en Somport, y a pesar de su breve recorrido por nuestro territorio, está salpicado de importantes monumentos como la catedral de Jaca, los monasterios de San Juan de la Peña y Santa Cruz de la Serós, o la iglesia de Sásave y el Hospital de Santa Cristina de Somport.
 
El Arte Rupestre del Arco Mediterráneo está constituido por numerosos enclaves arqueológicos con pinturas y grabados prehistóricos situados a lo largo de las comunidades autónomas de Aragón, Cataluña, Valencia, Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía. Son un tesoro reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial en 1998. En Aragón, debido a su estado de conservación y singularidad son consideradas como imprescindibles para el conocimiento de una amplia etapa que se extiende desde el Paleolítico Superior hasta la Protohistoria, con manifestaciones de Arte Rupestre Levantino.