Yacimiento de Torre Cremada (Valdeltormo, Teruel)

Director:José Antonio Benavente

 

En este lugar, en torno al año 100 a. de C. se construyó un gran torreón, que forma parte de un recinto fortificado. Se trata de una especie de castillo, que posiblemente protegería un poblado de época ibero-romana que se encuentra en las laderas de este mismo cerro.
 
Este gran torreón se construyó en el momento en que ya los romanos se encontraban en este territorio y aun así conserva claramente en su forma de construcción, elementos indígenas puramente ibéricos.
 
En el recinto fortificado de Torre Cremada todavía se conservan con claridad algunos elementos constructivos, como por ejemplo una escalera que daba acceso a la primera planta del torreón. Sobre esta primera planta existirían probablemente dos plantas. La altura total de este torreón se estima en unos diez metros, es decir el doble de lo que ahora se conserva en la zona más alta, lo que permitía, desde la terraza superior del torreón tener una visibilidad muy elevada.
 
 
Tras la limpieza del suelo apareció un canal que reutiliza una fractura de la roca, atraviesa el muro de un metro de espesor del torreón y que desemboca en una pequeña depresión natural del terreno, reacondicionada.
 
Se ha podido comprobar que anteriormente al torreón del año 100 a. de C., debió existir en esta misma zona, un asentamiento posiblemente asociado a una necrópolis, ya que se encontraron de forma aislada varios elementos que permiten fijar una cronología en torno al siglo VI a. de C.
 
Este yacimiento es uno de los veinte que conforman la Ruta Iberos del Bajo Aragón y se sitúa a 500 metros de otro que se excavó en esa misma época, entre 1995 y 2000, que es el yacimiento de Tosal Montañés.

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